Cómo equipar una oficina pequeña: las sillas que hacen falta
En una oficina de pocos puestos cada silla cuenta. Se empieza contando usos, no sillas, y se acaba con un presupuesto sin sorpresas.
7 min de lectura

Equipar una oficina pequeña parece fácil: se cuentan las personas, se piden tantas sillas iguales y listo. Casi siempre sale mal por lo mismo: en una oficina de pocos puestos conviven usos muy distintos en muy poco espacio. La persona que pasa ocho horas delante de la pantalla, la que recibe a los clientes, la mesa donde se hacen las reuniones y, a veces, un pequeño rincón de espera. Cada uno pide una silla diferente.
¿Qué sillas necesita una oficina pequeña?
Normalmente, de tres tipos: una silla operativa por cada puesto con ordenador, alguna silla confidente si se recibe a gente frente a la mesa y unas pocas sillas sin mecanismo para la mesa de reuniones o la espera. Si alguien dirige y pasa el día en su despacho, a veces se añade un sillón de dirección. Todo lo demás es opcional.
Paso 1: cuenta los usos, no las sillas
Antes de mirar modelos, haz una lista con cada sitio donde alguien se va a sentar y cuánto tiempo va a estar ahí. Así se ve enseguida qué tipo de silla toca en cada caso. Con los modelos de este catálogo y sus precios de partida según la tarifa 2026 del fabricante, sin IVA:
- Puesto de trabajo con ordenador: silla operativa. Por ejemplo, la Zoe, desde 140 €, o la Pivot, desde 155 €. Todas las demás están en la colección de sillas operativas.
- Despacho de quien dirige: un sillón de dirección como el Capri, desde 197 €, o una buena operativa si se prefiere algo más discreto. Lo explicamos en sillón de dirección o silla operativa.
- Visitas frente a la mesa: una confidente como la Taki, desde 188 €.
- Mesa de reuniones o rincón de espera: sillas de colectividades, sin ruedas ni mecanismo. La Max parte de 83 € y la Aida de 103 €. El resto, en colectividades.
Con esa lista hecha, el pedido deja de ser "seis sillas" y pasa a ser "cuatro operativas, dos confidentes y cuatro sillas para la mesa". Es otra conversación, y otro presupuesto.
Paso 2: la silla del puesto va primero
Si en la oficina se trabaja con ordenador, la silla de cada puesto no es solo una cuestión de gusto. El Real Decreto 488/1997 pide que el asiento de trabajo sea estable, con la altura regulable, con el respaldo reclinable y de altura ajustable, y que haya un reposapiés a disposición de quien lo desee. El INSST lo desarrolla en su guía técnica del INSST sobre pantallas de visualización. Lo resumimos en lo que exige la ley en un puesto de pantalla.
En una oficina pequeña hay otra particularidad: pocas personas y muy distintas entre sí. Si en un equipo de cuatro hay alguien muy alto y alguien muy bajo, la misma silla sin ajustar no le vale a nadie. Dos regulaciones ayudan mucho:
- Profundidad del asiento. En la tarifa 2026 de las operativas es un accesorio de 18 €. Es la que más se nota cuando las estaturas son muy distintas. Más en sillas para personas muy altas o muy bajas.
- Un mecanismo que se ajuste solo. Si un puesto lo usan personas distintas, por turnos o en días alternos, el mecanismo sincro autopesante ajusta la resistencia del respaldo al peso de quien se sienta. La Pivot lo lleva de serie, según el fabricante.
Si no sabes por dónde empezar, la calculadora de silla ideal propone modelos según la altura y el peso de cada persona.
Paso 3: el espacio también decide
En pocos metros, una silla que estorba se nota el primer día. Tres cosas que conviene revisar antes de pedir:
- El hueco bajo la mesa. Unos brazos fijos y altos chocan con el tablero y obligan a trabajar lejos de la mesa. Los brazos regulables se pueden bajar; en la tarifa 2026 de las operativas hay brazos 1D (24 €), 2D (40 €) y 3D (50 €), orientativos y según modelo. Qué significa cada uno, en brazos 1D, 2D, 3D y 4D.
- El paso detrás de la silla. Si la oficina es estrecha, mide el espacio entre la mesa y la pared o el mueble de detrás. Cada modelo tiene sus medidas según la versión: dinos el espacio que tienes y te decimos qué encaja.
- El suelo. Muchas oficinas pequeñas están en pisos o locales con parqué o tarima. Las ruedas duras de serie lo marcan con el uso; para esos suelos hay ruedas blandas. Lo explicamos en ruedas de silla para cada suelo.
Paso 4: que la oficina se vea ordenada
En un espacio pequeño todo se ve a la vez, así que la mezcla de sillas de distintas familias y colores se nota más. Dos formas sencillas de evitarlo:
- Una misma familia para todo. La serie Zoe tiene una versión operativa para los puestos y una serie de colectividades que, según el fabricante, cubre desde los puestos ejecutivos hasta las salas de espera.
- Un mismo tapizado. Todas las sillas del catálogo se tapizan en fábrica con el muestrario del fabricante: tres grupos de tela, piel y malla, según lo que admita cada modelo. Elegir el mismo color para todas ordena el espacio. Ideas en colores que funcionan en una oficina.
¿Cuánto cuesta equipar una oficina pequeña?
Depende de cuántos puestos haya y de qué se elija en cada uno, pero se puede hacer una primera cuenta con los precios de partida. Un ejemplo con cuatro puestos, un despacho, dos sillas de visita y una mesa de reuniones para cuatro, según la tarifa 2026 y sin IVA:
- Cuatro sillas operativas Zoe: 4 × 140 € = 560 €.
- Un sillón de dirección Capri: 197 €.
- Dos confidentes Taki: 2 × 188 € = 376 €.
- Cuatro sillas Max para la mesa de reuniones: 4 × 83 € = 332 €.
En total, 1.465 € sin IVA de partida. Es un punto de salida, no un precio cerrado: el grupo de tapizado y los accesorios lo suben, y el precio final se confirma en el presupuesto. Si quieres ver cómo se hace la cuenta completa, lo tienes en cuánto cuesta renovar la sillería de una oficina y en cuánto cuesta una silla de oficina.
Errores que se repiten
- Comprar la misma silla para todo. Una operativa en la mesa de reuniones ocupa más y se desordena; una silla fija en un puesto de ocho horas no cumple.
- Ahorrar justo en la silla del puesto. Es la que se usa todo el día. Si hay que ajustar el presupuesto, mejor hacerlo en las sillas que se usan poco rato.
- Elegir por la foto. Una silla se elige sentándose en ella. Hay más ejemplos en cinco errores al comprar sillas para una oficina.
Preguntas rápidas
¿Hacen falta sillas de ruedas en la sala de reuniones?
No. Para reuniones cortas basta una silla sin ruedas ni mecanismo, más ligera y que ocupa menos. Si las reuniones son largas, mira cómo equipar una sala de reuniones.
¿Puedo mezclar modelos distintos?
Sí. Lo que suele ordenar la oficina es repetir el tapizado o elegir modelos de la misma familia, no que todas las sillas sean iguales.
¿Dónde puedo ver las sillas en Bilbao?
En Muebles Aciertos, Avenida Madariaga, 71 (lonja). Llama al 944 471 908 antes de venir para confirmar qué modelos hay en exposición, o cuéntanos tu oficina en contacto y te preparamos el presupuesto.

