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Sillas para recepción: la de quien atiende y la de quien espera

Una recepción necesita dos sillas que no se parecen en nada: la de quien trabaja detrás del mostrador y la de quien espera delante.

7 min de lectura

Sillas de colectividades en una sala de reuniones

La recepción es lo primero que ve quien entra en una oficina, una clínica o un despacho profesional. Y es un sitio con dos usos muy distintos: detrás del mostrador hay una persona que trabaja, muchas veces toda la jornada; delante, gente que espera unos minutos. Las dos necesitan sentarse bien, pero no en la misma silla.

¿Qué silla necesita una recepción?

Dos distintas. Para quien atiende, una silla operativa regulable, o un taburete de trabajo si el puesto es alto. Para quien espera, sillas sin ruedas ni mecanismo, resistentes y fáciles de limpiar, o una bancada si hay poco espacio. Si además hay un despacho donde se recibe, se añaden confidentes.

La silla de quien atiende

La persona de recepción no está de paso: suele pasar ahí la jornada entera y, casi siempre, con un ordenador delante. Eso la convierte en un puesto con pantalla, y el Real Decreto 488/1997 pide para ese asiento lo mismo que para cualquier otro puesto: que sea estable, con la altura regulable y el respaldo reclinable y de altura ajustable, y un reposapiés a disposición de quien lo desee. El INSST lo desarrolla en su guía técnica del INSST sobre pantallas de visualización.

A partir de ahí, lo que decide el modelo es cómo se trabaja en esa recepción:

  • Si la usan varias personas por turnos. Cada una tiene un peso y una estatura distintos. Un mecanismo sincro autopesante ajusta la resistencia del respaldo al peso de quien se sienta sin tocar nada. La Pivot lo lleva de serie, según el fabricante, y parte de 155 € sin IVA según la tarifa 2026.
  • Si la recepción no cierra. En recepciones de 24 horas o con turnos seguidos, la silla no descansa nunca y se gasta distinto. Lo contamos en sillas para turnos largos y uso intensivo.
  • Si hace calor o la silla se comparte. Un respaldo de malla ventila mejor. La Kando, por ejemplo, se puede pedir con respaldo tapizado o de malla. Más en respaldo de malla o tapizado.
  • Si el mostrador es alto. Hace falta un asiento más alto que una silla normal: un taburete de trabajo como el Style, desde 240 € sin IVA. Las alturas dependen de la versión, así que dinos la altura del mostrador y te decimos cuál encaja. Lo explicamos en cómo elegir un taburete alto de trabajo.

Si al subir la silla para llegar bien al mostrador los pies dejan de apoyar en el suelo, hace falta reposapiés. Te contamos cuándo y cuál en reposapiés para la oficina. Todas las sillas para el puesto de trabajo están en sillas operativas.

Las sillas de quien espera

Aquí las prioridades cambian. Las sillas de espera las usa mucha gente durante poco rato, así que no necesitan mecanismo ni regulaciones. Lo que necesitan es aguantar, limpiarse bien y quedar ordenadas. Por eso suelen ser sin ruedas: no se mueven solas y no acaban amontonadas en una esquina. Lo explicamos con más detalle en silla de oficina sin ruedas: cuándo es mejor opción.

En la colección de colectividades hay varias pensadas para esto:

  • Aida: según el fabricante, va desde plástico visto hasta totalmente tapizada, con opción de respaldo de malla. El plástico está en negro, blanco y gris. Desde 103 € sin IVA.
  • Max: monocolor, robusta y con opción de asiento tapizado. Es la de precio de partida más bajo del catálogo: desde 83 € sin IVA.
  • Serie Zoe de colectividades: el fabricante la plantea para amueblar desde los puestos ejecutivos hasta las salas de espera, en terminaciones negras o blancas. El precio va en presupuesto.
  • Selki: una serie de diseño desenfadado para espacios públicos, contract y hostelería. Desde 112 € sin IVA.

Si la espera suele ser larga, mejor con el asiento tapizado. Y si hay poco sitio o se quiere que las sillas queden siempre alineadas, la solución es la bancada: te contamos cómo calcular las plazas en cómo amueblar una sala de espera.

Accesorios que ayudan en la zona de espera

En la tarifa 2026 de colectividades aparecen varios accesorios útiles para una recepción, con precios orientativos sin IVA y según el modelo:

  • Enganche de fila para unir las sillas entre sí (10 €): la fila no se deshace.
  • Deslizadores para suelo delicado (10 €): si el suelo es de madera o se raya con facilidad.
  • Juego de brazos (26 €), en los modelos que lo admiten.

Te confirmamos en el presupuesto qué accesorios admite cada modelo.

La recepción es la imagen de la empresa

La silla de quien atiende y las de quien espera se ven a la vez, así que conviene que combinen. Hay dos maneras fáciles: repetir el tapizado, porque todas las sillas se tapizan en fábrica con el mismo muestrario, o quedarse en una misma familia, como la serie Zoe, que tiene versión operativa y versión de colectividades. Si buscas una recepción clara y luminosa, mira los modelos con acabado blanco en silla de oficina blanca; y para acertar con el color, colores que funcionan en una oficina.

Si además se recibe en un despacho

Cuando la visita pasa de la recepción a un despacho, lo que hace falta frente a la mesa es una silla confidente: cómoda, sin mecanismo y que combine con el sillón. La del catálogo es la Taki, desde 188 € sin IVA. Te lo explicamos en qué es una silla confidente y cómo elegirla.

Preguntas rápidas

¿Silla con ruedas o sin ruedas para la zona de espera?

Sin ruedas. Se usan poco rato y se quedan en su sitio. Las ruedas son para el puesto de quien atiende. Si el suelo es delicado, pregunta por los deslizadores.

¿Qué silla pongo en una recepción que abre 24 horas?

Una silla operativa pensada para uso intensivo y que se ajuste rápido a cada persona del turno. Lo explicamos en sillas para turnos largos.

¿Dónde puedo ver estas sillas en Bilbao?

En Muebles Aciertos, Avenida Madariaga, 71 (lonja). Llama al 944 471 908 antes de venir para confirmar qué modelos hay en exposición, o pide presupuesto con el número de plazas.

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