Reposapiés para la oficina: quién lo necesita y cómo elegirlo
Si después de ajustar la silla a la mesa los pies no llegan al suelo, no es un capricho: la ley obliga a tener un reposapiés disponible.
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El reposapiés es la pieza más barata de un puesto de trabajo y una de las más olvidadas. Sirve para una cosa muy concreta: que los pies tengan apoyo firme cuando la silla está a la altura de la mesa y el suelo queda lejos. Es muy habitual en personas de estatura baja y en mesas fijas que no se pueden bajar.
Qué dice la ley
El Real Decreto 488/1997 lo deja claro en su anexo, en el apartado de la silla: "Se pondrá un reposapiés a disposición de quienes lo deseen". No es obligatorio que todo el mundo lo use, pero sí que la empresa lo ofrezca a quien lo pida.
Cuándo lo necesitas
La prueba es sencilla. Primero ajusta la silla a la mesa: con los hombros relajados, los codos deben quedar más o menos a la altura del tablero. Después mira los pies:
- Si apoyan enteros en el suelo, no lo necesitas.
- Si quedan colgando o solo apoyas la punta, el borde del asiento presiona la parte de atrás de los muslos. Ahí hace falta el reposapiés.
- Si para llegar al suelo tienes que bajar tanto la silla que la mesa te queda a la altura del pecho, también.
La guía técnica del INSST lo explica así: cuando después de regular el puesto el trabajador no llega a apoyar los pies, se recomienda el reposapiés para dar el apoyo necesario y evitar compresiones en las piernas. Añade que ayuda a cambiar de postura. El orden completo para ajustar el puesto está en postura correcta ante el ordenador.
Cómo tiene que ser
La guía técnica del INSST sobre pantallas de visualización fija unas características mínimas. Son una buena lista para comprar:
- Inclinación: mínima de 5° y regulable hasta al menos 15°.
- Tamaño: al menos 45 cm de ancho por 35 cm de fondo, para que quepan los dos pies y puedas moverlos.
- Antideslizante por arriba, donde van los pies, y por abajo, donde apoya en el suelo.
Con eso se descartan las soluciones caseras de siempre: la caja de folios, la papelera tumbada o el travesaño de la silla. No tienen inclinación, se mueven y obligan a dejar los pies en una sola postura.
Antes del reposapiés, revisa la silla
A veces el problema no son los pies, sino un asiento demasiado profundo o demasiado alto aun en su posición más baja. Dos cosas que conviene mirar:
- La profundidad del asiento. Si te sientas al fondo y el borde te toca la parte de atrás de las rodillas, tiendes a echarte hacia delante y los pies dejan de apoyar bien. En la tarifa 2026 de las operativas, la regulación de profundidad es un accesorio de 18 €.
- La altura mínima de la silla. Si eres de estatura baja, pregunta por ella antes de comprar. Lo contamos en sillas para personas altas o bajas.
En casa también
Teletrabajando es aún más frecuente: la mesa del comedor suele estar más alta que una de oficina. Si la silla sube para llegar a la mesa, el reposapiés es lo que cierra el puesto. Más ideas en la silla de teletrabajar.
Si vas a renovar las sillas de la oficina y alguien del equipo necesita reposapiés, dínoslo en la petición de presupuesto o pásate por la tienda de Bilbao.
Preguntas rápidas
¿Es obligatorio el reposapiés en la oficina?
La empresa tiene que ponerlo a disposición de quien lo pida en los puestos con pantalla, según el Real Decreto 488/1997. Usarlo es voluntario.
¿Qué inclinación debe tener?
La guía del INSST pide una inclinación mínima de 5° y que se pueda regular hasta al menos 15°.
¿Qué tamaño mínimo?
45 cm de ancho por 35 cm de fondo, con superficies antideslizantes.

