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Cómo ajustar tu silla en dos minutos

La mayoría de la gente se sienta ocho horas en una silla que nunca ha ajustado. Este es el orden correcto, y por qué.

4 min de lectura

Una silla operativa bien hecha trae cuatro ajustes. El error habitual es tocarlos sin orden. Este es el orden que funciona:

1. La altura, con los pies en el suelo

Siéntate al fondo del asiento y sube o baja la columna hasta que las rodillas queden en ángulo recto y los pies apoyen planos. Si la mesa te obliga a subir más, el problema es la mesa (o falta un reposapiés), no la silla.

2. La profundidad del asiento

Entre el borde del asiento y la corva deben caber tres o cuatro dedos. Si el asiento te llega a la corva, corta la circulación; si sobra mucho, el respaldo queda lejos. Los modelos con regulación de profundidad (en la Rebel es un accesorio de 18 €) mueven el asiento, no el respaldo.

3. La tensión del respaldo

El mecanismo sincro lleva una rueda debajo del asiento, casi siempre delante. Gírala hasta que el respaldo te acompañe al reclinarte sin empujarte de vuelta. La referencia: debes poder reclinarte con el peso del tronco, sin usar las piernas.

4. Los brazos, los últimos

Con los hombros relajados, el codo a noventa grados debe rozar el brazo de la silla. Si los brazos chocan con la mesa, bájalos o quítalos: un brazo que impide acercarse a la mesa hace más daño que no tener brazos.

Dos minutos. Si gestionas una oficina, enseñar esto a la plantilla es la mejora ergonómica más barata que existe.

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