Ir al contenido

Inicio / Consejos

Taburete alto de trabajo: laboratorio, taller o mostrador

Cuando la mesa es alta, la silla normal no llega. Qué mirar en un taburete para que se pueda trabajar en él horas y no solo un rato.

5 min de lectura

Un taburete de trabajo es la solución cuando la superficie de trabajo es más alta que una mesa de oficina: el banco de un laboratorio, la mesa de dibujo de un estudio de arquitectura, el mostrador de una tienda o el puesto de un aula de tecnología. Una silla normal, aunque suba al máximo, no llega. Pero no vale cualquier taburete: si vas a pasar horas en él, hay tres cosas que decidir bien.

1. La altura: mide antes de elegir

La primera pregunta no es qué taburete, sino a qué altura trabajas. Mide la superficie (el banco, el mostrador) desde el suelo. Con esa medida elegimos la versión del taburete cuya altura de asiento te deje los codos a la altura de la superficie y los hombros relajados. No te damos aquí una regla de centímetros porque depende de tu estatura y del tipo de tarea: dinos la medida de la superficie y tu altura, y te decimos qué versión encaja.

2. Los pies: el apoyo que casi siempre se olvida

Sentado en alto, los pies no llegan al suelo. Si cuelgan, el peso de las piernas carga en la parte de atrás del muslo y a la hora se nota. Por eso un taburete de trabajo tiene que tener dónde apoyar los pies: un aro reposapiés en el propio taburete o un reposapiés en el puesto. Es el mismo principio por el que el Real Decreto 488/1997 exige reposapiés en los puestos de pantalla para quien lo necesite.

3. ¿Respaldo o sin respaldo?

Depende de cómo se trabaja. Si la tarea obliga a inclinarse hacia delante todo el rato (pipetear, dibujar, montar piezas), el respaldo apenas se usa y a veces estorba. Si hay pausas, lectura o pantalla, un respaldo que sujete la zona lumbar marca la diferencia al final del día. Y si el puesto tiene ordenador, las reglas son las de un puesto de pantalla: el INSST las desarrolla en su guía técnica sobre pantallas de visualización.

El material: lo que aguanta cada entorno

En laboratorios, talleres y aulas técnicas el taburete se mancha, se limpia a menudo y lo usan muchas personas. Ahí interesa un asiento resistente y sencillo, como los de poliuretano. Es el caso del Style, la gama de taburetes operativos de Hergo, conformada en poliuretano flexible y pensada, según el fabricante, para laboratorios, aulas tecnológicas y estudios de arquitectura. Se fabrica en varios colores. Su precio parte de 240 € sin IVA según la tarifa 2026.

En un mostrador de cara al público, en cambio, puede interesar más un tapizado del muestrario que combine con la tienda.

Cuándo el taburete no es la solución

  • Si la persona pasa la jornada entera delante de un ordenador y la mesa se puede bajar, es mejor bajar la mesa y poner una silla operativa con mecanismo sincro.
  • Si el puesto lo comparten personas de estaturas muy distintas, el taburete tiene que regular en altura; si no, alguien trabajará mal. Lo mismo que contamos en sillas para personas muy altas o muy bajas.
  • Si se trabaja de pie la mayor parte del tiempo, lo que hace falta es un apoyo para sentarse a ratos, no un taburete de jornada completa.

Aulas técnicas y formación

En un aula de tecnología conviven taburetes en los bancos de prácticas y sillas en la zona de teoría. Para la parte de teoría, con pala o en bancada, mira sillas para aulas y formación. Y si el aula se usa en turnos de mañana y tarde, aplica lo de sillas para turnos largos y uso intensivo.

Preguntas rápidas

¿Qué altura de taburete necesito?

La que te deje los codos a la altura de la superficie de trabajo. Mide la superficie desde el suelo y te decimos qué versión encaja.

¿Hace falta reposapiés?

Sí, si vas a estar más que un rato. Sin apoyo, los pies cuelgan y la pierna se cansa.

¿Qué taburete tenéis?

El Style de Hergo, en poliuretano flexible. Pide presupuesto en contacto con la altura de tu superficie.

Sigue leyendo