Cinco errores al comprar sillas para una oficina
Los vemos cada semana. Ninguno es de precio: todos son de proceso.
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1. Comprar por foto
Dos sillas que parecen idénticas en pantalla pueden ser muy distintas por dentro. Lo que no se ve (mecanismo, densidad de espuma, clase del gas) es lo que pagas. Pide siempre la ficha técnica; si un proveedor no la tiene, ya sabes bastante.
2. Ignorar a quien se sienta
La silla perfecta para el comprador de 1,70 m puede ser mala para el técnico de 1,93 m. En plantillas variadas, prima la regulación (profundidad de asiento, brazos 3D) sobre el acolchado.
3. Uniformar donde no toca
Recepción, operativa, sala de reuniones y dirección son cuatro usos. Un solo modelo para todo obliga a pagar dirección en la operativa o a poner operativa en dirección. Tres modelos bien elegidos cuestan menos y funcionan mejor.
4. Olvidar el repuesto
Una flota es un compromiso a diez años. Compra a quien pueda servirte la misma silla, el mismo tapizado y las mismas piezas dentro de cinco: es la ventaja de fabricar en España frente al contenedor sin nombre.
5. No probar
Ninguna ficha sustituye a sentarse. Antes de un pedido grande, prueba los modelos candidatos: en Bilbao puedes hacerlo en la tienda, como contamos en sillas de oficina en Bilbao.
Si estás en Bilbao, la mejor forma de evitarlos es probarlas: te contamos cómo en sillas de oficina en Bilbao.
