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Equipar una sala de reuniones: la silla equivocada acorta las reuniones

Hora y media sentado sin regulaciones se nota. Qué silla poner según cuánto duran y quién viene.

5 min de lectura

La sala de reuniones es donde se recibe a los clientes y donde se toman las decisiones, y aun así suele amueblarse con lo que sobra: las sillas que se retiraron de los puestos, cuatro de un modelo y tres de otro. Merece pensarlo un poco, porque la silla equivocada acorta las reuniones, y no siempre para bien.

Primero, mide la mesa

Antes de elegir silla, dos medidas de la mesa: la altura libre bajo el tablero y el perímetro útil. La primera decide si las sillas pueden llevar brazos: si los brazos no entran bajo la mesa, la silla se queda a medio metro y la gente se sienta en el borde. La segunda decide cuántos puestos caben de verdad: cuenta unos 60 cm de mesa por persona como referencia de comodidad, más si hay portátiles.

Reuniones cortas, mucha rotación

Si la sala se usa para reuniones de menos de una hora y por gente distinta cada vez, una silla confidente es lo correcto: ligera, sin mandos, fácil de mover y de alinear cuando termina la reunión. La Taki y la Selki hacen ese trabajo con buena presencia, y la Zoe permite vestir la sala igual que el resto de la oficina, porque la misma serie existe en versión de puesto de trabajo.

Reuniones largas o sala de consejo

Comités, formaciones internas, sesiones de más de hora y media: el cuerpo necesita reclinar y regular, aunque sea poco. Aquí conviene una silla con mecanismo, aunque sea sencillo: una Pivot con sincro autopesante se ajusta sola a cada persona sin que nadie toque nada, que es justo lo que se quiere en una sala compartida. En salas de dirección, la Kratos en malla mantiene la imagen sin renunciar a la ergonomía, y la Jay da el punto de representación.

Ruedas o patín

Con mesa fija y suelo duro, el patín no raya y la silla no rueda sola cuando alguien se levanta. Con mesa larga o sala que se reconfigura, ruedas, y blandas si el suelo es delicado (lo explicamos en ruedas para parqué). Una mezcla razonable en salas grandes: ruedas en los puestos de la mesa y patín en las sillas de apoyo de la pared.

Un color, no cinco

La sala se ve entera de un vistazo, y cinco tapizados distintos se ven como lo que son: sobras. Un solo color, o dos como mucho (uno para la mesa y otro para las sillas de pared), y a poder ser el de la marca o un neutro que la acompañe. En colores que funcionan en una oficina hay una guía corta.

Videollamadas

Si la sala se usa para videollamadas, mira la silla desde la cámara: un respaldo alto y oscuro detrás de cada persona da una imagen ordenada; una mezcla de alturas y colores, no. Es un detalle que se nota en cada llamada con un cliente.

Cuántas y con qué reserva

Los puestos que caben en la mesa más dos sillas de apoyo, y si la sala se usa para formación, las suficientes para el aforo máximo aunque no quepan todas en la mesa; en ese caso, mejor apilables, y sobre eso va sillas para aulas y formación.

Si nos das las medidas de la mesa, el número de puestos y el tipo de suelo, te preparamos la propuesta con las sillas ya vistas en tu color. Es gratis y sin compromiso: contacto.

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