Ruedas para parqué y suelos delicados
La rueda estándar de una silla de oficina está pensada para moqueta. En tarima marca, en terrazo se desliza de más. Qué montar en cada suelo.
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Es la consulta más frecuente desde que el teletrabajo llevó la silla de oficina a los salones: la silla nueva ha rayado el parqué. La culpa no es de la silla, es de la rueda, y se cambia en cinco minutos. Aquí va qué rueda va con qué suelo, y qué hacer si ya has comprado.
Rueda dura y rueda blanda
La rueda de serie de la mayoría de sillas de oficina es de nailon o poliamida, dura. Está pensada para moqueta y suelos técnicos, donde una rueda blanda se frenaría: rueda sin esfuerzo y no se clava. Sobre parqué, tarima, laminado o vinilo, esa dureza marca el suelo con el uso, hace ruido y, con el tiempo, deja el rastro de la zona de rodadura bajo la mesa. La alternativa es la rueda con banda de rodadura blanda, de poliuretano o de goma: frena un poco más, no marca y suena mucho menos. Es la que piden los fabricantes de suelo de madera.
Lo que montamos de serie
Nuestras operativas y sillones llevan base de cinco radios con ruedas de doble banda, que combinan un núcleo duro con una banda de contacto más suave. Para la mayoría de suelos de oficina vale. Si tienes parqué de madera natural, tarima aceitada o un laminado delicado, pide ruedas blandas al hacer el pedido y salen ya montadas; si dudas, dinos el tipo de suelo en el pedido y lo decidimos contigo.
Cómo saber si tu suelo es "delicado"
- Madera natural, parqué y tarima: delicado. Rueda blanda o alfombrilla.
- Laminado: aguanta más, pero las ruedas duras acaban dejando micro-arañazos. Rueda blanda.
- Vinilo y linóleo: las ruedas duras pueden marcar en caliente. Rueda blanda.
- Gres, terrazo y mármol: no se rayan, pero la rueda dura se desliza de más y hace ruido. Rueda blanda por comodidad.
- Moqueta y suelo técnico: rueda dura de serie.
La alternativa: la alfombrilla
Una alfombrilla protectora transparente resuelve el problema sin tocar la silla, y además evita que las ruedas se llenen de pelusa y de pelo, que es el motivo por el que muchas sillas dejan de rodar bien. Sus inconvenientes son estéticos (se nota) y de compatibilidad: en suelos radiantes algunos materiales no se recomiendan, así que comprueba la etiqueta del fabricante de la alfombrilla antes de comprarla.
Sillas sin ruedas
En salas de espera, aulas, comedores y salas de reuniones con mesa fija, las ruedas sobran y estorban. Las sillas de colectividades llevan patín o patas, y para suelos delicados el catálogo ofrece deslizadores para suelo delicado por 10 € sin IVA (tarifa 2026), que evitan el arañazo al arrastrar la silla.
Si ya has comprado y las ruedas te dan problemas
Las ruedas se cambian sin herramientas en la mayoría de sillas: se tira de ellas hacia fuera con la silla tumbada y se encaja la nueva a presión. Lo que hay que acertar es el diámetro del vástago que entra en la base, que no es igual en todas las sillas. Escríbenos por contacto con el modelo y el tipo de suelo, y te decimos qué rueda encaja en tu silla. Si la silla es nuestra, la tenemos; si no lo es, te orientamos igual.
Un último consejo
Cambiar las ruedas es la segunda reparación más rentable de una silla, después del pistón. Antes de dar por vieja una silla que rueda mal, mira las ruedas: un juego nuevo cuesta poco y la silla vuelve a moverse como el primer día. Sobre el pistón, lee la silla se baja sola.

