La silla se baja sola: qué pasa y cómo se arregla
Es la avería más común de una silla de oficina y la más barata de reparar. Casi nunca hay que cambiar la silla.
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Te sientas y, poco a poco o de golpe, la silla baja hasta el tope. Es el pistón de gas: ha perdido presión y ya no sujeta. No tiene reparación, pero sí recambio, y se cambia en casa con un martillo de goma. Casi nunca hay que cambiar la silla.
Qué es el pistón y por qué falla
El pistón (cilindro o resorte de gas) es el tubo que une la base de ruedas con el mecanismo del asiento. Dentro lleva nitrógeno a presión; la palanca abre una válvula, y eso permite subir o bajar el asiento. Con los años, el sello que retiene el gas cede y el gas se escapa: la silla deja de sujetar el peso. Es desgaste normal, no un defecto, y le pasa a todas las sillas tarde o temprano.
Descarta antes lo fácil
- La palanca se queda enganchada. Si la palanca de altura no vuelve a su sitio, mantiene la válvula abierta y la silla baja. Suéltala del todo, muévela varias veces y prueba.
- El tope se ha movido. Algunas sillas llevan un tope o un mecanismo de bloqueo que puede haberse desplazado. Mira la ficha de tu modelo o pregúntanos.
- Aceite en la base. Si hay una mancha aceitosa en la parte baja del tubo o en la base, es el sello: el pistón está acabado.
Si con lo primero no se arregla, es el pistón.
Qué pistón comprar
Los pistones de silla de oficina se clasifican por la norma alemana DIN 4550, que los somete a ciclos de carga y los ordena en clases de 1 a 4. La clase 4 es la más exigente de esa norma y la que montan las sillas de oficina de calidad; la "clase 5" que verás en algunas tiendas no está en la norma: es un nombre comercial para pistones reforzados. Para casi todas las sillas, clase 4.
Al comprar uno hay que dar tres medidas: el diámetro del tubo que entra en el mecanismo del asiento, el del tubo que entra en la base y la carrera, que es cuánto sube y baja. Si compras uno más largo, la silla queda alta incluso en su posición mínima; si compras uno más corto, no llegas a la mesa. Mide el tuyo con la silla en su punto más bajo y en el más alto. Si nos dices el modelo de tu silla, te decimos exactamente cuál, sea nuestra o no.
Cómo se cambia, paso a paso
- Tumba la silla sobre una manta. Separa la base de ruedas del pistón: se saca a golpes secos con un martillo de goma en la base, alrededor del punto donde entra el tubo, nunca sobre el propio pistón.
- Separa el pistón del mecanismo del asiento con el mismo método, golpeando el mecanismo alrededor del cono. Si lleva años puesto, cuesta; una gota de aflojatodo en la unión y diez minutos de espera ayudan.
- Encaja el pistón nuevo primero en el mecanismo (el extremo fino, con la válvula) y después en la base (el extremo grueso). No hace falta pegamento ni tornillos: son uniones cónicas.
- Pon la silla de pie y siéntate: tu peso asienta las uniones. Prueba a subir y bajar.
Nunca abras el cilindro ni intentes "rellenarlo": va a presión y no se repara.
Cuánto cuesta y cuánto tarda
Un pistón de recambio de clase 4 cuesta una fracción de una silla nueva y el cambio lleva menos de media hora la primera vez. Si la silla es nuestra, tenemos el pistón de cada modelo; si no lo es, te orientamos con las medidas. Escríbenos por contacto con el modelo y, si puedes, una foto del tubo.
Cuándo sí toca cambiar la silla
Si además del pistón el mecanismo cruje, el asiento está hundido, el tapizado roto o la base agrietada, la suma de recambios se acerca al precio de una operativa nueva, y ahí compensa renovar; el artículo sobre cuánto cuesta renovar la sillería te ayuda a decidir. Si es solo el pistón, arréglala: es la reparación con mejor relación entre lo que cuesta y lo que resuelve que existe en una oficina. Las ruedas van justo después: ruedas para parqué y suelos delicados.

