Cuándo hay que cambiar la silla de oficina
Una silla no avisa de golpe: se va apagando. Las señales que conviene mirar antes de que la espalda se queje.
5 min de lectura

Casi nadie cambia la silla a tiempo, porque el desgaste es lento y uno se acostumbra. Estas son las seis señales que indican que ya no cumple, y cuáles tienen arreglo.
1. La espuma no vuelve
Levántate y mira el asiento. Si la huella tarda en desaparecer o directamente se queda, la espuma ha perdido la recuperación. Es la señal más clara y la que peor se soporta en jornadas largas. Tiene arreglo en algunos modelos retapizando, pero muchas veces no compensa.
2. La silla se baja sola
Es el pistón de gas. Se cambia, y suele ser barato comparado con una silla nueva. Lo explicamos en la silla se baja sola.
3. El respaldo se ha quedado flojo o duro
Si el respaldo ya no acompaña, o al revés, se ha quedado clavado, el mecanismo está gastado. Aquí ya hablamos de la pieza central de la silla: cuando falla el mecanismo, lo normal es cambiar la silla.
4. Las ruedas arrastran o rayan
Tiene arreglo: las ruedas se cambian en un minuto y son la reparación más barata que existe. Si además el suelo es delicado, aprovecha para poner las adecuadas, como contamos en ruedas para parqué y suelos delicados.
5. El tapizado está roto o pelado
Estético, pero importante si la silla la ven clientes. En sillas de gama media o alta puede compensar retapizar; en una silla barata, casi nunca. Antes de decidir, prueba con una limpieza a fondo.
6. Ya no encaja con quien la usa
Esta es la señal que nadie mira. La silla puede estar perfecta y no valer: porque la usa otra persona de otra altura, porque el puesto ha pasado de dos horas a jornada completa, o porque la mesa ha cambiado de altura. Ahí no hay reparación posible, hay que revisar el puesto. Empieza por cómo elegir una silla de oficina.
¿Reparar o cambiar?
Regla sencilla: las piezas que se enchufan se cambian (ruedas, pistón, a veces brazos y cabecero). Lo que se cose o se moldea, casi nunca compensa (espuma, tapizado) salvo en sillas caras. Y si lo que falla es el mecanismo, cambia la silla. Lo desarrollamos en repuestos y mantenimiento de la silla.
Si vas a renovar varios puestos a la vez, mira antes cuánto cuesta renovar la sillería de una oficina y qué pedir para turnos largos.
Y si la silla es de empresa
Cuando el puesto tiene ordenador, la silla no es solo comodidad: el Real Decreto 488/1997 exige que el asiento sea estable, regulable en altura y con respaldo reclinable y regulable. Una silla cuyo pistón ya no sube, o cuyo respaldo se ha quedado clavado, ha dejado de cumplir aunque siga entera. Merece la pena revisarlo antes de que lo revise otro: lo resumimos en lo que exige la ley en un puesto de pantalla.
Una forma sencilla de no llegar tarde es mirar todas las sillas una vez al año, a la vez: tornillos, ruedas, pistón y espuma. Cinco minutos por silla. Las que fallen en dos puntos o más, a la lista de cambio; las de una, a reparar.
Preguntas rápidas
¿Cuántos años dura una silla de oficina?
Depende de las horas y de quién la use, no de la fecha. Guíate por las señales de arriba, no por el calendario.
¿Merece la pena retapizar?
Solo si el mecanismo y la estructura están bien y la silla era de gama media o alta.
¿Puedo cambiar solo el pistón?
Sí, es de las reparaciones más habituales.

