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Cojín lumbar para la silla de oficina: ¿sirve de algo?

Un cojín puede tapar un respaldo que no sujeta, pero también puede empeorar la postura. Qué mirar antes de comprarlo.

5 min de lectura

Sillón de dirección en un despacho

El cojín lumbar es un parche muy común: una almohadilla que se pone entre la espalda y el respaldo para rellenar la curva baja de la columna. A veces funciona. Otras veces esconde un problema de la silla que se arreglaría mejor ajustándola o cambiando una pieza.

Qué debería hacer el respaldo por sí solo

La guía técnica del INSST sobre pantallas de visualización describe cómo tiene que ser el respaldo de la silla de un puesto con pantalla: con una suave prominencia para dar apoyo a la zona lumbar y con mecanismos para ajustar su altura e inclinación. Es decir, el apoyo lumbar debería venir en el propio respaldo, y colocarse a tu altura.

Si tu silla lo tiene y aun así no notas apoyo, lo primero es ajustarla: muchas veces el respaldo está demasiado alto o demasiado bajo y la parte que sobresale no coincide con tu espalda. Cómo hacerlo en dos minutos está en cómo ajustar la silla de oficina.

Cuándo tiene sentido el cojín

  • El respaldo es plano y no se regula en altura.
  • La silla no es tuya (una sala compartida, la silla del comedor en casa) y necesitas un apaño temporal.
  • Lo usas para el coche o para viajar, además de la oficina.

Qué problemas puede crear

  • Te quita fondo de asiento. Un cojín grueso te empuja hacia delante: el borde del asiento se acerca a las rodillas y dejas de apoyar bien los muslos. Con un asiento ya justo de profundidad, empeora.
  • Se mueve. Si no va sujeto al respaldo, acaba donde no toca y te obliga a recolocarte todo el día.
  • No acompaña al reclinarte. Si la silla tiene mecanismo sincro, el respaldo se mueve contigo. Un cojín suelto no siempre.

Si vas a cambiar de silla: qué mirar

Busca un respaldo con apoyo lumbar integrado y, a ser posible, regulable. Dos ejemplos del catálogo:

  • El sillón Jay (desde 249 €) lleva regulación lumbar en el respaldo, tanto en malla como tapizado.
  • La operativa Zelda (desde 205 €): en su versión de malla trae regulación lumbar; en la versión tapizada, regulación de altura del respaldo. Conviene elegir según qué necesitas ajustar.

La malla, además, se adapta sola a la forma de la espalda: lo comparamos en respaldo de malla o tapizado. Y qué hace ergonómica a una silla, más allá del marketing, en silla ergonómica: qué significa.

Una advertencia: ni el cojín ni la silla son un tratamiento. Si tienes dolor de espalda que no se va, consulta con un profesional sanitario.

Preguntas rápidas

¿El cojín lumbar sustituye a una buena silla?

No. Puede ayudar con un respaldo plano, pero lo ideal es que el propio respaldo dé el apoyo lumbar y se regule a tu altura.

¿Dónde se coloca?

En la curva baja de la espalda, más o menos a la altura del cinturón, sin que te empuje hacia delante.

¿Puedo probar sillas con apoyo lumbar?

Sí, en la tienda de Bilbao.

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